Los abrazos repiten el oleaje
La ausencia llena los dominios
del regreso, la imagen
en las antiguas lágrimas
del aprendizaje.
El mar vuelve a cerrar
sus deseos para cruzar el goce
del susurro a la palabra.
Devolvemos las urgencias
en la salinidad
en tu cuerpo.
Exploramos el delirio
de la huelenoche
en la sonrisa de tu luna,
en el cuarto creciente de tu sexo.
Los abrazos repiten el oleaje
de tu cabello.
La pasión,
palabra en celo,
interminablemente deseosa
para bajar las estrellas
o beber tiernos sabores
en tus pezones de gaviota.
Amor:
la lluvia se desliza
hacia la región
más hermosa de tu alba.
tomado de poemania
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